Santo Domingo. — La
seguridad hídrica requiere mucho más que garantizar el suministro de agua:
exige reconocer el liderazgo de las mujeres rurales y asegurar su participación
efectiva en las decisiones sobre la distribución, conservación y gestión de
este recurso esencial. Esta fue una de las principales reflexiones del diálogo
«Mujeres rurales y seguridad hídrica: del acceso al agua a la toma de
decisiones», celebrado anoche en el Instituto Global de Altos Estudios en
Ciencias Sociales (IGLOBAL).
Organizado por la Cátedra UNESCO Agua, Género y Gobernanza, IGLOBAL y la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), el encuentro propició un espacio de análisis sobre el papel de las mujeres rurales en la gestión del agua, la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible de la República Dominicana.
La maestría de ceremonia estuvo a
cargo de Yamile Eusebio, co-coordinadora de la Cátedra UNESCO Agua, Género y
Gobernanza de IGLOBAL, mientras que Claire Guillemin, también co-coordinadora
de la Cátedra, moderó el panel. Las palabras de motivación y reflexión
estuvieron a cargo de la rectora de IGLOBAL, Josefina Pimentel, quien reafirmó
la importancia de considerar el agua como un bien público y social, cuyo acceso
constituye un derecho humano fundamental.
Pimentel advirtió que, incluso en
pleno siglo XXI, sectores de la capital dominicana continúan enfrentando
dificultades para recibir un suministro adecuado, por lo que llamó al Estado a
asumir mayor responsabilidad en la garantía del abastecimiento a las familias y
comunidades.
Destacar
las palabras de Juan Hernández Inirio, Secretario general de la Comisión
Dominicana para la UNESCO, quién resalto el valor del esfuerzo de las mujeres
rurales en el país, puntualizo sobre la brecha de desigualdad sobre el acceso
al agua en las zonas donde la mujer dominicana trabaja la tierra, también
aprovecho su intervención para resaltar y felicitar a Funglode y al IGLOBAL por
la relación de coperación con UNESCO desde hace un buen tiempo y por motivar el
dialogo y el análisis sobre un tema tan importante.
El panel contó con las
intervenciones de Juana Damaris José Cáceres, viceministra de Prevención de
Violencia contra la Mujer del Ministerio de la Mujer, Isabella del Villar,
encargada del Departamento de Igualdad de Género, de la Dirección de
Planificación y Desarrollo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales, Wilma Duval, directora ejecutiva, Fundación para el Desarrollo de
Azua, San Juan y Elías Piña y Vanessa Rodríguez de la Confederación Nacional de
Mujeres Campesinas.
Las participantes coincidieron en
que la responsabilidad cotidiana de las mujeres en el abastecimiento y uso del
agua debe traducirse en autoridad formal dentro de las juntas de regantes, los
consejos de cuencas y los espacios donde se determinan las prioridades de
inversión pública. También destacaron que la participación femenina en la
gestión hídrica fortalece la democracia, la representatividad y la formulación
de políticas públicas más inclusivas.
Las panelistas destacaron el vínculo
entre las brechas de acceso al agua y al saneamiento con las desigualdades en
educación, salud y oportunidades de desarrollo, y señalaron la relación entre
la baja representación femenina en la gobernanza hídrica y las barreras
históricas que enfrentan las mujeres para acceder a la propiedad de la tierra.
Juan Hernández Inirio, secretario general de la Comisión Nacional Dominicana
para la UNESCO, resaltó el valor de la cooperación entre la academia y la
UNESCO para incidir en políticas públicas, mientras que Eusebio de Umaña
enfatizó la necesidad de conectar el conocimiento técnico y académico con las
experiencias y necesidades de las comunidades rurales.
Las intervenciones coincidieron
en que no basta con invitar a las mujeres a participar: es necesario crear
condiciones reales para su presencia y liderazgo, con horarios adecuados, apoyo
para los cuidados, recursos, capacitación, datos desagregados por sexo y
mecanismos que garanticen una representación sostenida en los espacios de
decisión.
El diálogo reunió, además, a
especialistas y representantes de instituciones vinculadas a la gestión del
agua y la igualdad de género, entre ellas el Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos (INDRHI) y la UNESCO, junto con otros actores del ámbito institucional
y académico.
La jornada reafirmó el compromiso
de Funglode, IGLOBAL y la Cátedra UNESCO Agua, Género y Gobernanza con la
promoción de espacios de reflexión e incidencia que contribuyan a cerrar las
brechas de acceso y representación. Su mensaje final fue claro: si las mujeres
rurales sostienen el agua en sus hogares, sus comunidades y sus fincas, también
deben tener voz y voto en las decisiones que determinan cómo se distribuye, se
protege y se convierte en motor de desarrollo.
