viernes, 23 de octubre de 2026

IGLOBAL y Funglode llaman a convertir el liderazgo de las mujeres rurales en poder de decisión sobre el agua


Claire Guillemin, Vanessa Rodríguez, Isabella del Villar, Juana Damaris José Cáceres, Dra. Josefina Pimentel, Wilma Duval y Yamile Eusebio.

Santo Domingo. — La seguridad hídrica requiere mucho más que garantizar el suministro de agua: exige reconocer el liderazgo de las mujeres rurales y asegurar su participación efectiva en las decisiones sobre la distribución, conservación y gestión de este recurso esencial. Esta fue una de las principales reflexiones del diálogo «Mujeres rurales y seguridad hídrica: del acceso al agua a la toma de decisiones», celebrado anoche en el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL).

Organizado por la Cátedra UNESCO Agua, Género y Gobernanza, IGLOBAL y la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), el encuentro propició un espacio de análisis sobre el papel de las mujeres rurales en la gestión del agua, la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible de la República Dominicana.

La maestría de ceremonia estuvo a cargo de Yamile Eusebio, co-coordinadora de la Cátedra UNESCO Agua, Género y Gobernanza de IGLOBAL, mientras que Claire Guillemin, también co-coordinadora de la Cátedra, moderó el panel. Las palabras de motivación y reflexión estuvieron a cargo de la rectora de IGLOBAL, Josefina Pimentel, quien reafirmó la importancia de considerar el agua como un bien público y social, cuyo acceso constituye un derecho humano fundamental.

Pimentel advirtió que, incluso en pleno siglo XXI, sectores de la capital dominicana continúan enfrentando dificultades para recibir un suministro adecuado, por lo que llamó al Estado a asumir mayor responsabilidad en la garantía del abastecimiento a las familias y comunidades.

Destacar las palabras de Juan Hernández Inirio, Secretario general de la Comisión Dominicana para la UNESCO, quién resalto el valor del esfuerzo de las mujeres rurales en el país, puntualizo sobre la brecha de desigualdad sobre el acceso al agua en las zonas donde la mujer dominicana trabaja la tierra, también aprovecho su intervención para resaltar y felicitar a Funglode y al IGLOBAL por la relación de coperación con UNESCO desde hace un buen tiempo y por motivar el dialogo y el análisis sobre un tema tan importante.

El panel contó con las intervenciones de Juana Damaris José Cáceres, viceministra de Prevención de Violencia contra la Mujer del Ministerio de la Mujer, Isabella del Villar, encargada del Departamento de Igualdad de Género, de la Dirección de Planificación y Desarrollo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Wilma Duval, directora ejecutiva, Fundación para el Desarrollo de Azua, San Juan y Elías Piña y Vanessa Rodríguez de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas.

Las participantes coincidieron en que la responsabilidad cotidiana de las mujeres en el abastecimiento y uso del agua debe traducirse en autoridad formal dentro de las juntas de regantes, los consejos de cuencas y los espacios donde se determinan las prioridades de inversión pública. También destacaron que la participación femenina en la gestión hídrica fortalece la democracia, la representatividad y la formulación de políticas públicas más inclusivas.

Las panelistas destacaron el vínculo entre las brechas de acceso al agua y al saneamiento con las desigualdades en educación, salud y oportunidades de desarrollo, y señalaron la relación entre la baja representación femenina en la gobernanza hídrica y las barreras históricas que enfrentan las mujeres para acceder a la propiedad de la tierra. Juan Hernández Inirio, secretario general de la Comisión Nacional Dominicana para la UNESCO, resaltó el valor de la cooperación entre la academia y la UNESCO para incidir en políticas públicas, mientras que Eusebio de Umaña enfatizó la necesidad de conectar el conocimiento técnico y académico con las experiencias y necesidades de las comunidades rurales.

Las intervenciones coincidieron en que no basta con invitar a las mujeres a participar: es necesario crear condiciones reales para su presencia y liderazgo, con horarios adecuados, apoyo para los cuidados, recursos, capacitación, datos desagregados por sexo y mecanismos que garanticen una representación sostenida en los espacios de decisión.

El diálogo reunió, además, a especialistas y representantes de instituciones vinculadas a la gestión del agua y la igualdad de género, entre ellas el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) y la UNESCO, junto con otros actores del ámbito institucional y académico.

La jornada reafirmó el compromiso de Funglode, IGLOBAL y la Cátedra UNESCO Agua, Género y Gobernanza con la promoción de espacios de reflexión e incidencia que contribuyan a cerrar las brechas de acceso y representación. Su mensaje final fue claro: si las mujeres rurales sostienen el agua en sus hogares, sus comunidades y sus fincas, también deben tener voz y voto en las decisiones que determinan cómo se distribuye, se protege y se convierte en motor de desarrollo.

 

 

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