Santo Domingo.– El Archivo General de la Nación
(AGN) realizó el pasado 29 de enero la conferencia titulada “Duarte en el imaginario dominicano hoy”,
a cargo del historiador Raymundo González, quien ofreció una profunda reflexión
sobre las múltiples interpretaciones que, a su juicio, han marcado la imagen de
Juan Pablo Duarte en la sociedad dominicana contemporánea.
Durante
su ponencia, González recordó que, con motivo del bicentenario del natalicio de
Duarte en 2013, el doctor Antonio Thomén advirtió de manera enfática que “los
dominicanos de hoy no conocemos realmente quien fue Juan Pablo Duarte”, razón
por la cual llamó a recuperar su verdadera dimensión histórica. En ese
contexto, el conferencista explicó que lo que con frecuencia se difunde es una
imagen “disminuida, mitificada o distorsionada” del Padre de la Patria, lo que
evidencia una disputa en torno a su representación social.
“El
uso superficial de la figura de Duarte, como un personaje ilustre del pasado
sin vigencia en el presente, resulta cómodo y hasta funcional para ciertos
intereses, pero es profundamente dañino”, afirmó González, al advertir que
recomponer su imagen para acomodarla a propósitos ideológicos o comerciales
desvirtúa su legado histórico y político.
El
historiador subrayó que Duarte no es irrelevante para la sociedad actual y que
su ejemplo se ha ido esclareciendo con el tiempo, especialmente a partir de los
aportes del historiador José Gabriel García, quien destacó el bien fundamental
que realizó al fundar la nación dominicana. Sin embargo, alertó sobre campañas
persistentes que buscan cambiar su figura, presentándolo ante las nuevas
generaciones como lo que “nunca fue ni pudo ser: un hispanista, un antihaitiano
o un militarista”.
“Presentar
a Duarte despojado de sus valores humanos y patrióticos es, sencillamente,
falsificar a Duarte”, sostuvo González, al tiempo que recalcó que el patricio
fue, ante todo, un revolucionario de ideas y de acciones. En ese sentido,
rechazó tanto la visión idealizada e inalcanzable como la interpretación que
intenta reconciliarlo forzadamente con figuras históricas antagónicas a su
pensamiento.
El
conferencista destacó que Duarte creó la República Dominicana movido por un
profundo sentido político y por la convicción de que el pueblo dominicano tenía
la voluntad y la capacidad de ser nación. “No lo inspiró el desprecio al
extranjero ni la discriminación por nación, raza o religión”, afirmó, señalando
que Duarte defendió la libertad de cultos, la participación comunitaria, la
igualdad constitucional de hombres y mujeres y la inclusión activa de la mujer
en el proceso independentista.
Asimismo,
González recordó que Duarte expresó admiración por el pueblo haitiano en su
lucha por la libertad, aunque combatiera políticamente la dominación sobre el
territorio dominicano, y que más adelante denunció los intentos de las grandes
potencias por apropiarse del país y de su pueblo.
Al
referirse a los verdaderos adversarios de Duarte, el historiador señaló que
estos fueron los sectores que el propio patricio denominó “los malos
dominicanos”, aquellos que no creían en la voluntad ni en la capacidad del
pueblo para constituirse en una nación libre y soberana, y que buscaban someter
el destino nacional a intereses extranjeros.
González
afirmó que Duarte luchó por una patria fundada en valores auténticos como la
justicia, la libertad, la autodeterminación y la felicidad colectiva. “Una
comunidad de gente honesta, educada, laboriosa, solidaria y amante de la
libertad es la nación que Duarte quiso”, citó, al recordar que esa patria, aún
inconclusa, sigue siendo una tarea colectiva que invita a redescubrir y
reconocer al fundador de la República Dominicana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario